POR DONDE MEAN LAS VIEJAS: ¡Qué ordinario!, dirán ustedes, debido al chilenismo tan vulgar, pero así, no más, es el hablar popular nuestro, que inventa dichos basados en lo que se ve o se siente. En el campo chileno, por decir que algo es lejos o muy distante, se recurre a la expresión "por donde mean las viejas" (o "por donde el diablo perdió el poncho"); seguramente, las mujeres, por ser más pudorosas que los hombres, prefieren apartarse o distanciarse para hacer sus necesidades, de manera que nadie las pueda ver u oír, es decir, mientras más lejos hacen pichí, más damas rescatadas se sienten.
EL LLANTERÍO: Cuando se dice "quedó el llanterío, es porque se produjo un escándalo que terminó en lágrimas masivas. Por ejemplo, en los antiguos velatorios, hasta les pagaban a ciertas lloronas para que "sintieran", incluso con gritos, a un muerto que nunca conocieron. El "llanterío" de hoy es más de tipo económico.
SE LE SALIÓ EL INDIO: Se dice: "¡ya se le salió el indio a éste!", cuando a alguien le aflora de la nada el enojo, suponiendo que dicha rabia representa al valeroso y caprichoso indígena que los chilenos llevamos dentro.