En su urgimiento por deshacerse de Marcelo Salas cueste lo que cueste, la "Juve" está pensando seriamente en aguantarle la puntita al Liverpool británico, que pretende reclutar al artillero, pero en condiciones que antes le habrían hecho apretarse la guata de la risa a los comerciantes directivos italianos: Una transferencia al gratín, donde los ingleses lo único que se comprometen a pagar es el manso turro de dólares que cobra el "Matador" al año.
Como el capitán de la "Roja" cada doce meses se embucha 3,8 palos de moneda gringa al bolsillo por concepto de sueldo, los interesados en quedarse con la zurda goleadora del chileno fueron desapareciendo poco a poco ahora que se abrió el libro de pases en Europa, publicó el copuchento periódico Tutto Sport tano.
La sequía de interesados, prosigue el rotativo deportivo, ha hecho que tanto el jugador como el actual monarca del calcio entraran en la feroz depre, pues ninguna de las dos partes está interesada en continuar aguantándose.
Y en ese escenario de mala onda es que el Liverpool, club donde la rompe Michael Owen, se avivó y ofreció una salida a la "Veccia Signora", que consiste en hacerse cargo del millonario sueldo de Salas, pero sin desembolsar ninguna chaucha más para las arcas turinesas, lo que no es tan malo para los intereses bianconeros, pues se aliviarían de tener que pagarle religiosamente el suculento salario hasta el 2006, por mucho que no lo hagan jugar.
Aunque Tutto Sport no ahondó la copucha en cuanto a la respuesta de Juventus, sí cahuineó que por disparatada que parezca la oferta es como para darle más de una vuelta. Luego que el París Saint Germain, el Barcelona y, ahora último, el Betis de Sevilla se espantaron al saber que tenían que apechugar con el chocoso del "Matador", no sería extraño que se optara por el viejo dicho que es mejor "pájaro en mano", aunque a los italianos les duela el no poder recuperar parte de los 20 millones de dólares que pagaron por el chileno, cuando lo adquirieron a la Lazio.