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| 02 de Julio de 2003 | |||
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Usaban uniformes de seguridad y fumaban pitos para amenizar: Cómplices están listos pa' la foto Primos robaban vehículos, les hacían la autopsia y los vendían por pedazos Carlos Godoy
La cacería de los pasteles se inició cuando polis de La Reina a bordo de un radiopatrullas rocharon en avenida Larraín a tres muñecos en un automóvil, en actitudes sospechosisísimas, como diría el Chavo del Ocho. Al chequear la patente, los verdes supieron que el vehículo tenía encargo por robo desde junio pasado y salieron persiguiéndolo a todo ritmo, hasta que ingresó a una casa particular de la calle José Godoy, donde funciona una desarmaduría de vehículos clandestinos. Como los bandidos no quisieron abrir el portón, la jefaza de la 16ª Comisaría de La Reina, mayor María Céspedes, pidió ropita a polis de los Servicios de Encargo y Búsqueda de Vehículos (Sebv), la Sección de Investigaciones Policiales (SIP) y hasta a los perros mandangueros del OS-7. Los verdes y la jauría entraron en patota y se encontraron con un garaje como el del finado Julián y la Estelita, en medio del cual dos pelafustanes le estaban haciendo la autopsia a un Nissan V-16 robado (por si las moscas, la patente del toco es LC-1385). El tercer machucado huyó por los techos. En el lugar, los paquelis hallaron dos galletas cortametales, taladros, esmeriles, napoleones y máquinas soldadoras, además de repuestos, ganzúas y destornilladores que los malacates usaban para abrir los autos. En el rebusque, los polis encontraron en una pieza 30 pantalones azules, 10 camisas celestes, un par de gorras, dos insignias, placas de identificación y 12 tenidas completas de la empresa de seguridad Cares. Consultada sobre la existencia de dicha empresa, la mayor Céspedes dijo que se está investigando y consideró la posibilidad de que haya sido visitada por los delincuentes. No descartó que los ladrones de autos se hayan vestido de vigilantes para perpetrar los asaltos, ya que en el inmueble había una peluca y macoña que los pericos fumaban para amenizar su pega. También se incautaron documentos juleros con los que los compipas pretendían "legalizar" los chiches robados. Otros dos miembros de la banda permanecen prófugos, pero los sociates durante el interrogatorio les dieron los nombres a los paquelis, por lo que están listitos para la foto. Se informó que los primos serían responsables de otros choreos registrados en Ciudad Gótica, cuestión que deberá ser investigada por el 10º Juzgado del Crimen de Santiago, donde ayer fueron llevados a declarar.
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