Sin señales de solución y con los ánimos que empiezan a flaquear, se encuentran los ex trabajadores de la Clínica Normandía, tras cumplirse dos semanas de ocupación de las instalaciones donde funcionaba el mencionado establecimiento asistencial, en la comuna de Providencia.
Si bien reconocen estar agotados de esperar que alguien les tienda una mano, Rosa Acevedo, una de las voceras del grupo que componen unas 85 personas y sus familias aseguró que se mantendrán firmes hasta recuperar algo de la mansa cantidad de plata que les adeudan.
El viernes les fue cortado el suministro de gas y ayer ocurrió lo mismo con la energía eléctrica, lo que complica más el panorama, porque la mayoría de ellos se vio en la obligación de "tomarse" el inmueble con toda la parentela debido a las calillas que arrastran desde que el dire y dueño de ese lugar, Carlos Beltrán, se hizo el de las chacras con los sueldos.
Según contó la funcionaria, son más de 40 millones de pesacotes los que les adeuda su ex patrón durante los últimos cuatro meses, además de los pagos previsionales desde 1995, ya que recurría a la pillería de declarar las imposiciones, pero no cancelarlas con billete contante y sonante.
"Nuestro abogado Jorge Blas está esperando que se dicte una orden precautoria para que podamos recuperar algo de lo que se nos debe, porque Beltrán no da señales de vida y mientras seguimos acá", señaló.
Para la alimentación se las arreglan con la ayuda que les hacen llegar vecinos y amigos, mientras que cada día un grupo se reparte por las calles a fin de pedir plata para paliar la mantención de los ocupantes, porque si bien el propietario de la casona les autorizó seguir allí una vez levantada la clausura, no tienen otra que mendigar para reunir algunas monedas.