Apelando al teclo dicho que dice "al que madruga, el Pulento lo ayuda", los Pumas de la UNAM se dejarán caer el próximo martes a Calama, dos días antes de la revancha por los octavos de final de la Copa Libertadores ante Cobreloa.
El apuro por arrepotingarse luego en el tajurri abierto más grande del universo se debe a que los charros le tienen más julepe, que vampiro de las viñas al agüita perra, a la feroz sequedad que reina en el desierto y, según dicen, da una sed que no se quita ni con tres pitchers al hilo.
Antes de mandarse el pique a Calama, eso sí, los cuates, liderados por Hugo Sánchez, se pegarán un arito en Ciudad Gótica.
Para el encuentro, los mexicanos lamentarán la baja del atacante Alvaro "Bola" González, quien fue expulsado junto a Darío Verón en el cotejo jugado en Norteamérica. Además, no podrá estar en el banco Hugo Sánchez, quien fue mandado a cambiar en el mismo encuentro.