WASHINGTON (Agencias).- El Presidente de EEUU, George W. Bush, anunció ayer el final de las operaciones militares en Irak, aunque no la victoria de EE.UU., desde el portaaviones Abraham Lincoln, con una puesta en escena digna de Hollywood.
Bush se dirigió a la nación en una intervención televisada de 15 minutos en la que, sin embargo, no anunció el "final legal" de la guerra ni la victoria de EE.UU., tras las operaciones que comenzaron el pasado 20 de marzo.
La diferencia es significativa ya que si Estados Unidos declara el final formal de la guerra, como potencia ocupante estaría obligado por la Convención de Ginebra a poner en libertad a los prisioneros de guerra y a dar fin a las operaciones contra dirigentes específicos.
Por otra parte, desde Bagdad se informó que atacantes lanzaron dos granadas sobre el muro de un complejo militar estadounidense en la ciudad de Faluya, hiriendo a siete soldados horas después de que las fuerzas habían disparado a manifestantes.
Además al menos tres personas murieron y varias sufrieron quemaduras por la explosión de un camión de gasolina alcanzado por proyectiles en una estación de servicio.