Una riña entre compañeros de curso estuvo a punto de degenerar en homicidio pedagógico cuando uno de los pingüinitos apuñaló a su contrincante con una afilada tijera mohosa y sin desinfectar. La actividad extraprogramática, pariente cercana del noble deporte de la esgrima, tuvo como escenario los baños del establecimiento, cuando el herido abandonaba el lugar luego de hacer pichí.
El incidente -según la policía- ocurrió pasadas las 18.00 horas del viernes en el Liceo Marcelo Astoreca de La Pintana.
El adolescente de 13 años individualizado con las iniciales S.H.S., alumno de octavo básico, ingresó al servicio higienico y al salir se percató que lo estaba esperando R.A.B., de 14. Debido a rencillas anteriores, el Joven Manos de Tijeras, luego de baldear a xuxadas a su compañero, le clavó la herramienta del sastre en la espalda, ocasionándole una herida cortante.
Tras verificar que S.H.S. sangraba abundantemente, el estudiante se dirigió a la Inspectoría General y le dijo al profe de turno, cara de palo, que su ex amigo se había pegado un costalazo y enterrado un clavo de cuatro pulgadas a nivel del pulmón derecho.
Los docentes trasladaron al herido al Hospital Padre Hurtado. Posteriormente, se supo la verdad y el agresor fue detenido por Carabineros y puesto a disposicion del Primer Juzgado del Crimen de San Miguel.