WASHINGTON.- Al secre de Estado gringo, Colin Powell todavía no se le quita la rabia de que Chilito, en uso de su soberanía, no se haya alineado con Gringolandia para darle la zumba a Irak. Ayer volvió a declarar que él y su país están "decepcionados", incluyendo en el lote a México y Canadá.
Dando a entender que el gobierno de Bush pudo haber esperado una posición de esa naturaleza de otros países del mundo, pero no en particular de esos tres, Powell dijo que no estaba en la agenda de Washington un complot para pagar con la misma moneda a los que consideró como "estrechos amigos nuestros".
"¿Estamos decepcionados? Sí. ¿Se ha producido una tensión como resultado de esa decepción? Sí. ¿La vamos a superar? Con seguridad, lo haremos", dijo Powell en una entrevista con Heny Champ de la Canadian Broadcasting Corporation (CBC).
Los comentarios, difundidos a través del Departamento de Estado, son los más duros formulados por Powell sobre la vuelta de espaldas que Estados Unidos recibió de México, Chile y Canadá en el caso de la guerra contra Irak.