El 27 de abril de 1998, un grupo de esposas de carabitates fue violentamente reprimido por un piquete de funcionarios de la misma institución mientras protestaba en forma pacífica en el centro de Santiago por los bajos sueldos que recibían sus piernas peludas. Cinco años más tarde -fecha que coincide casi justito con el 76º aniversario de los hombres de verde-, la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró admisible una denuncia interpuesta por las mujeres golpeadas y otra de sus esposos, pasados a retiro por esta misma cuática.
Este cahuín de violencia intra-institucional llegó hasta la alta corte, luego que la justicia militar, el 24 de febrero de este año, decretó el sobreseimiento total y temporal de la causa, resolución que fue apelada por los afectados.
El abogado de la Clínica Jurídica de la Universidad Diego Portales, Francisco Cox, quien representa a seis de las afectadas, dijo que hay pruebas concretas de los maltratos físicos en contra de las mujeres y celebró que en la Corte Interamericana, con sede en San José de Costa Rica, les hayan dado pelota.
Por su parte, el general director de Carabineros, Alberto Cienfuegos, sostuvo que el que la organización haya declarado admisible estas denuncias no significa que se objete el proceso judicial efectuado en Chile y no le quiso dar más luz al gas.