VILCUN.- Una inusual actividad del volcán Llaima, monitoreada por los expertos en cuestiones de este tipo, obligó a las autoridades a decretar la zona aledaña en alerta amarilla, con el fin de que la barra no sea sorprendida en el caso de que el cerro con hoyo se mande un estornudo y deje la mansaca.
La información fue confirmada por el gobernador de la provincia de Malleco, Isaac Vergara, quien explicó la situación luego de reunirse con todos los integrantes del comité de alerta temprana, donde se resolvió además mantener activos todos los comités de emergencia de las comunas aledañas al macizo.
El caporal dijo que el volcán ha sido monitoreado desde junio del año pasado, sin que hasta este fin de semana presentara irregularidades. Agregó que luego de un sobrevuelo realizado la tarde del viernes, se confirmó que "está con un comportamiento no habitual, actividad anormal, por lo que se resolvió reactivar la prohibición de subir el grado de alarma". Agregó que se activaron los comités comunales de emergencia para que estén ojo al charqui, ya que no es ninguna broma la erupción de un volcán.
El Llaima hizo su última erupción en el año 1994, con efectos más graves hacia las comunas de Vilcún y Cherquenco a través del río. Sin embargo, no se cuenta con una carta de comportamiento del macizo.
En los últimos días, su actividad interna se ha manifestado a través de la expulsión de gases "y en los últimos días ha habido emisiones de cenizas, aunque eso en sí mismo no constituye un peligro para nadie", dijo el gobernador. Agregó que, no obstante, todo eso es una señal de que al interior del volcán "están ocurriendo cosas que tenemos que monitorear más intensamente para poder tomar precauciones en el evento que esto se transforme en algo de mayor magnitud".