Palmenia Pizarro la vio fea el sábado pasado. Estaba de lo más bien cuando sintió un dolor agudo en el pecho y se asustó, porque pensó que podía ser un ataque cardíaco. La diva ya se operó una vez de la cuchara por un maldito infarto. Llegó de urgencia a la Clínica Alemana y ahí le dijeron que tenía una arteria semi-tapada en el corazón y eso le provocaba dolor. Los hombres de blanco la dejaron cinco días guardada y le dieron medicamentos para bajar el nivel de colesterol malo.
El jueves le dieron el alta y volvió al hogar dulce hogar, pero como buena mujer que es, no quiso decirle nada a la prensa, para no alarmar a nadie. "Tengo una fe muy grande en Dios y mucha fuerza para recuperarme. Ahora estoy en reposo y preparándome para partir el próximo mes a Iquique y Arica, porque allá tengo una deuda pendiente con la gente. Para mí, la mejor medicina es mi público", aseguró la Palme, que también espera, en las próximas semanas, comenzar la preparación de un nuevo disco, "ya tengo seleccionadas las 14 canciones y son preciosas", contó. Por suerte, hay Palmenia para rato.