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| 13 de Abril de 2003 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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Como su miembro viril parecía maní, recurrió a prótesis para que no se rieran en su cara Capturan a exhibicionista que hizo fama con una herramienta postiza Manuel Vega O Lo último se explica porque el depravado, por haber nacido muy mal dotado por la madre naturaleza, para conseguir los deseados efectos de autoestimulación erótica que persigue este tipo de aberración sexual se había construido un miembro de longitud y grosor desproporcionados, cuya sola visión destemplaba los dientes de sus víctimas. "Una que ya tiene más de media vida encima sentía un nudo en la garganta al verle la cochinada. Imagínese lo que pasaría por la cabeza de esas lolitas cuando tenían la mala suerte de convertirse en sus víctimas", dijo una señora del vecindario, que espiaba continuamente al delincuente con el catalejo de su marido, un almirante en retiro. Según los polis, el sujeto, cuya identidad no fue proporcionada a la prensa, utilizaba una parka y cuando tenía a la vista a una inocente pingüinita, se descubría las llamadas "partes pudendas", mostraba el guañaño artificial que se había construido con plasticina y un trozo de cañería de PVC, o simplemente se las arreglaba con su manicito. Cuando utilizaba esta última triquiñuela, las cabras más enteradas y tiesas de mechas en vez de huir se morían de la risa. Entonces, el frustrado acechador se alejaba por calle Matta o Cochrane, desilusionado y llorando amargamente sus carencias. "Es el depravado más chanta y desdichado que he conocido", dijo a La Cuarta uno de los policías que participó en el operativo. El detenido vive en Rahue Alto, donde mantiene a su mujer y a sus hijos chofereando una micro rural. Según los denunciantes, el libidinoso sujeto también llevaba consigo una mochila repleta de artefactos útiles para la práctica profesional de su desviación. Entre éstos destacan espejos de diversas formas y grados de aumento que el personaje ubicaba en el suelo para lorearles las piernas y atisbar la ropa interior de las colegiales, los que dirigía con hilos de nailon o finos cables de telefonía. El exhibicionismo, según los expertos, es un mal crónico. Las rehabilitaciones son escasas. Los pacientes regresan al colegio donde han matriculado su erotismo desviado; a la sombra de su árbol regalón o a su escaño predilecto en la plaza pública. Según Doris Cooper, experta en Criminología, estos enfermitos no tienen remedio, ya que se trata de una práctica viciosa. Lo único bueno del caso es que estos tipos raramente se convierten en violadores, pero su sola existencia ya es un grave problema social porque con su comportamiento pueden afectar la sana sexualidad de sus víctimas. Según la Ley 19.617, este tipo de ofensor puede ser castigado hasta con 5 años de cárcel. Se desconoce si la principal evidencia en este caso también será puesta a disposición del tribunal, junto con los espejos, o al juez le bastará el testimonio de las víctimas y la humilde comparecencia del manicito.
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