"Asumo el fracaso, pero no cabe duda que la votación estaba totalmente arreglada", dijo ayer el presi del COCH, Fernando Eitel, a su regreso de Buenos Aires, donde Chile perdió la postulación a la organización de los Juegos Odesur 2006. "Los países sudamericanos perdieron la posibilidad de tener una competencia de lujo, puesto que la oferta de Chile era muy superior a la de La Paz", lloró el capo del olimpismo nacional.
"Otorgar la sede a La Paz fue una decisión que estaba tomada mucho antes de la votación. Aruba, Surinam y Brasil habían comprometido su voto a favor de Santiago, pero a última hora votaron por La Paz. Son realidades que sorprenden y nos obligan a pensar, a meditar y sacar conclusiones", dijo el dirigente.
Eitel insistió que la exposición de Chile fue "brillante y contundente. Se han farreado una competencia de lujo. No hay comparación entre lo que ofrecía Chile y lo de Bolivia. La conclusión que sacamos es que esto estaba decidido antes por las cúpulas... es una realidad. Esa es la verdad y lo reflejó la votación. Toda nuestra proposición fue muy superior y así lo entendió mucha gente, pero fue sólo un saludo a la bandera, todo ya estaba arreglado", insistió.
El dirigente estaba muy molesto, especialmente con los brasileños que "dieron vuelta los votos en contra de Chile. Es lamentable lo que ha sucedido", picó más cebolla.
El subsecre de Deportes, Ernesto Velasco, por su litro, dijo que "nosotros entregamos todo el apoyo del Gobierno. Nos dio la impresión que a la dirigencia chilena le faltó presencia internacional". Mientras que el intendente, Marcelo Trivelli, estaba molesto: "La verdad es que no lo entiendo. No hay palabras para explicar lo que ha pasado. Todo esto resulta muy extraño. Pensábamos que íbamos a arrasar y al final pasó lo que pasó. La dirigencia chilena tiene que analizar a fondo lo sucedido".