VIÑA DEL MAR (Corresponsal).- Menos que un gel en las manos de Alvaro Ballero duró Hernán Ibarra como técnico de Everton. En vista de los resultados francamente como el "ortega", donde jamás pudo imponerse en el Sausalito, la dirigencia ruletera, en una corta y breve ceremonia, procedió a ponerse los punta de fierro y aforrarle la más certera PLR, aunque para que el hombre no llegara a tomarse un tecito de ántrax se le dará una peguita en las inferiores de la misma institución.
Y como el equipo no puede quedar a la buena de Dios, los dirigentes se movieron al toque y, prácticamente, cocinaron a Jorge "Lulo" Socías como el reemplazante de Ibarra, quien en la hora de las despedidas se mandó un discurso más emotivo que el de Pinilla sacándose el Servicio.
"Señores, me voy con la frente en alto. Creo que entregué lo mejor de mí por este club y agradezco la confianza que me tuvieron, porque acá más que dirigentes encontré buenos amigos", dijo un emocionado Ibarra.
Respecto del nuevo dueño del buzo "oro y cielo", lo más seguro es que Jorge Socías con su inseparable pucho sea presentado en breve. La gran campaña que el "Lulo" se mandó con Cobresal la razón más que suficiente para que los viñamarinos le compraran al técnico, que tendrá como primerísima misión devolver al Everton al fútbol grande.