|
|
| 19 de Marzo de 2003 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Pese a rebelión de diputados de su propio Partido Laborista Parlamento inglés le da pasada a Tony Blair para guerra con Irak
Un total de 396 diputados votaron a favor mientras 217 apoyaron el argumento de los miembros rebeldes del Partido Laborista de Blair, de que "la justificación para la guerra aún no había sido establecida". Con anterioridad, Blair, jugándose su cargo a medida que se prepara para llevar a Gran Bretaña a la guerra contra Iraq y que ha sufrido en las últimas horas tres dimisiones en su Gobierno, dijo a un airado Parlamento que, si no se actúa como es debido (en la votación), las consecuencias mundiales serían desastrosas. "Detengan esta confrontación (bélica) ahora y los conflictos futuros serán mucho peores y con efectos más devastadores", dijo Blair. "¿Quién celebrará y quién llorará si retiramos nuestras tropas del Golfo en estos momentos?", añadió. "¿Deberíamos decir a nuestros aliados en el momento preciso de la acción, cuando necesitan nuestra determinación, que Gran Bretaña se retira?", dijo Blair resueltamente durante el debate. "No formaré parte de una acción semejante", añadió.
Tres ministros renunciaronBlair encara la mayor crisis en sus seis años de gobierno por su posición proestadounidense en el desarme de Iraq.Tres ministros, entre ellos el ex secretario de Exterior Robin Cook, líder del gobierno en el Parlamento, han renunciado por desacuerdos con la política británica hacia Iraq. En busca de apoyo, Blair advirtió al Parlamento que una retirada de las tropas británicas otorgaría una victoria al Presidente iraquí, Saddam Hussein. "Si la Cámara demanda en este momento, frente a la amenaza de ese régimen, que se retiren las tropas británicas, que nos retiremos en el momento preciso (...) ¿entonces qué?", preguntó Blair. "Se fortalecería extraordinariamente a Hussein". Blair calificó de "absurdo palpable" las declaraciones de Hussein de que había destruido sus armas de exterminio, y pronosticó que la crisis de Iraq definiría el futuro de las relaciones mundiales. "Determinará el patrón de política internacional en la próxima generación", dijo al referirse a la crisis planteada por Iraq. Blair defendió una moción que apoya "todos los medios necesarios" para desarmar a Iraq, lo que implica enviar tropas británicas a la guerra. John Denham, un ministro del Interior, se convirtió en el tercer miembro del gabinete en renunciar debido a la posición británica ante Iraq. Su renuncia siguió a las de Cook y el viceministro de Salud, Lord Philip Hunt. Pero Blair recobró el aliento cuando una ministra de alto rango, Clare Short, decidió permanecer en su puesto a pesar de haber amenazado con renunciar.
|
|