PEKIN, (Agencias).- Después de varios años de preparativos, maniobras y enjuagues políticos, China escogió un nuevo Presidente, cargo que recayó en Hu Jintao, de 60 años, considerado un jovencito en relación a quienes han dirigido normalmente los destinos de ese país.
La transición refleja el ascenso de una nueva generación de líderes comprometidos con las nuevas políticas económicas liberales, pero manteniendo el estricto control político del Partido Comunista.
Reemplaza a Jiang Zemin, de 76 años, quien pasó a retiro en medio de intensas especulaciones de que retendrá su enorme influencia sobre un gobierno que trata de aumentar su protagonismo internacional y de lidiar con la inestabilidad política interna suscitada por las reformas económicas.
El nuevo presi controlará tanto el partido y el gobierno, los entes más poderosos de China. Su elección por el Parlamento, el Congreso Nacional del Pueblo, cuyos poderes son meramente simbólicos, es el primer cambio de poder sin perturbaciones en los 54 años de la China comunista.
Hu recibió felicitaciones casi inmediatamente de Kim Jong Il, líder de Corea del Norte, cuya dictadura estalinista es una de las pocas compañeras que le quedan a China en la reducida lista de naciones comunistas aún en pie.