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| 16 de Marzo de 2003 | |||
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Todo el planeta con las antenas dirigidas hacia las islas Azores Bush, Blair y Aznar deciden el destino de Irak y paz mundial
En contrapeso a ello, Francia, Alemania y Rusia emitieron ayer una nueva declaración en la que señalan que "no hay justificación alguna para la guerra". Junto con ello, convocaron a una reunión urgente de los ministros de relaciones exteriores de los países que integran el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) El canciller británico Jack Straw dio la pauta de lo que será la cita en la isla portuguesa. "Ahora la acción militar contra Irak es mucho más probable y lo lamento. En la cumbre de las Azores serán tomadas las decisiones", aseguró el caperuzo. La cita en las Azores, convocada por Bush, se originó luego que el eje Washington-Londres-Madrid fracasara en encontrar respaldo en al menos nueve de los miembros del Consejo de Seguridad para presentar una nueva resolución que autorice un ataque contra Bagdad. Curiosamente, el premier portugués José Manuel Durao Barroso, anfitrión de la cita, dijo que garantizaba que "ninguna declaración de guerra saldrá de la cumbre de las Azores". Las islas están ubicadas en el Atlántico, a 1.400 kilómetros al oeste de Lisboa y donde Estados Unidos tiene una base militar desde 1947. Unos 300.000 militares de Estados Unidos y Gran Bretaña se encuentran en la zona del Golfo Pérsico a la espera de una decisión. Antes de partir, según fuentes de la Casa Blanca, el Presidente Bush aprobó los planes para un gobierno temporal en Irak, el que podría asumir rápidamente algunas funciones ejecutivas tras un eventual derrocamiento de Hussein. Mientras Estados Unidos afina los planes para el post-Saddam, los analistas y expertos se preguntaban sobre el rol que Bush y su país tendrán en Irak una vez que sea derrocada la actual clase dirigente.
Firmes por la pazEn tanto, Francia, Rusia y Alemania emitieron ayer una declaración conjunta, afirmando que no hay justificación alguna para una guerra en Irak. Junto con ello convocaron a una reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de los países que integran el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.En el comunicado piden que los ministros se reúnan para analizar un cronograma "realista" para el desarme de Saddam Hussein y para evaluar los informes emitidos por el jefe de los inspectores de armas, Hans Blix. "El uso de la fuerza debe ser sólo un último recurso", expresa el documento. "Solemnemente llamamos a todos los miembros del Consejo a hacer todo lo posible para resolver la crisis por vía pacífica".
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