|
|
| 16 de Marzo de 2003 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Para siquiatra María Luisa Cordero, mezcla española y mapuche no está bien llevada "Los más peligrosos son los peso pesado"
La especialista atribuye esta mayor pillería a una relativización de la decencia y a una cosa de origen: la picardía española y la ladinería del mapuche, una mezcla que mal llevada, puede hacer variar el pequeño robo a una estafa de proporciones. Si bien a su parecer siempre el chileno ha sido frescolín, el choreo a gran escala parte hacia fines del gobierno de Allende y sigue en la época de Pinochet, sin que él sea culpable, por la gran impunidad que se vivió y que sirvió para que muchos funcionarios se arreglaran los bigotes. Como botón de muestra, recuerda inolvidables choreos de la Casa de Moneda, o el destino de grandes empresas estatales. Después siguió con el escándalo de Codelco, bajo el mandato de Aylwin, donde dice que hubo decés que ganaron harto, aunque ahora tienen la memoria frágil. "Este es un fenómeno generalizado, no vinculado a la raza chilena sino al genoma humano; el ser humano expuesto a la tentación de profitar, de parasitar y de tener poder, se pervierte. Cuando vino Felipe González por la defensa del comunista Luis Corvalán, dijo en una entrevista que hasta Francisco de Asís se corrompe con el poder, y esas son palabras proféticas, porque en España hubo una corrupción horrorosa bajo el gobierno del PSOE", dice. En tal contexto, agrega que una parte de la corrupción es la piratería rasca, porque la falta de respeto por la autoría intelectual de las obras es corrupción, mientras que el actuar de los colaboradores de Lagos es la piratería a gran escala, de apropiarse de bonos de Corfo.
"Arte" con limitacionesEn cuanto a gracia o virtud, sentencia que estamos muy mal si nos enorgullecemos. No obstante, hay una pillería positiva, como la del que arregla un water con un alambre, o el que le da una patada al computador y prende; según ella "eso es un arte"."Lo anterior demuestra que también hay cierta lucidez del chileno para inventar, no sólo para robar", aduce. Para la doctora Cordero algo del ingenio que para aclarar no es sólo nuestro, ya que se da igual y peor en Argentina o Perú, por nombrar algunos tiene ese algo positivo como vender pan amasado "aunque al día siguiente sirva como tejo por lo duro"; o los carros para atravesar a la pobla cuando llueve. "La pillería no solamente está en la ladinería y el robo. También en la parte simpática, en saber arreglar cosas, por ejemplo. Tiene que ver en algo con nuestro carácter insular muy lejano, casi al lado de la Antártica, muy distante. Cuando se creó el Canal de Panamá salimos de esa distancia, pero como que después volvimos a caer en el N.N., de que no nos conoce nadie. Esa cuestión nos da un carácter de náufrago y estar como siempre sobreviviendo", añade. Como siquiatra, dice incluso valorar a quienes salen a ganarse la vida con un sánguche de potito: "Que se haga un chauceo y te vendan un pan que te comes en el estadio, no importa la procedencia de la carne, si estái comiendo mierda, total da lo mismo, porque está el deseo de salir de la condición de náufrago", explica. ¿Pero dónde está el límite? Para María Luisa Cordero, lo que pasa es que los pequeños pillos, que venden un DVD en la calle, son unos muertos de hambre, pero los que están detrás de ellos, no. Esos son los peso pesado, los que deben acabar: "Me gustaría escuchar la voz de la Iglesia, de las personas con una cierta reserva moral, de los asesores de salud mental de este Ministerio de Salud mediocre, porque qué dice el asesor de salud mental para lo que está pasando en Lota, donde sicópatas degenerados están matando mendigos. ¿Quién le pone el cascabel al gato del relativismo moral y la inhumanidad que está atravesando el país, que comenzó en la dictadura, porque torturar es algo horrendo? Eso también provocó un relativismo moral en el pueblo", acusa.
Entre indios y venalesPara rematarla, es de las que cree que no hay vuelta atrás: "Los que tenemos una gota de decencia en nuestro corazón tenemos que decir recuperemos la decencia promedio que había en este país. Somos un poco menos indecentes que el resto de Latinoamérica, eso es cierto; no es una chiva como que el mejor vino es de nosotros o nuestra canción nacional la más bonita. La diferencia es que los chilenos somos más descendientes de indio que de español", apunta.Así, de algún modo nos arreglamos para tener características positivas pese a los defectos; sin embargo, "los argentinos son descendientes de italianos, que crearon la belleza, pero también la Cosa Nostra; son más chuecos y ladronzuelos, más venales. Nosotros somos menos venales, pero parece que estamos en tránsito cultural", concluye la doctora.
|
|