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| 16 de Marzo de 2003 | |||
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Iriólogo quiso curar bronconeumonia con polvos y agüitas Cabrita atendida por chamán murió en consulta de pediatra La estudiante, domiciliada en la comuna de Padre Hurtado, fue identificada como María Isabel Geraldo Marín, de 11 años, y dejó de existir al llegar a la consulta de Carlos Fuentes, uno de los más prestigiosos pediatras de Ovalle, víctima de las complicaciones producidas por una bronconeumonia mal tratada. El deceso se habría producido por un cuadro séptico derivado de una deficiencia respiratoria. Según informaciones extraoficiales, la menor había sido atendida previamente por un iriólogo. El charlatán, luego de observarle la pupila, el iris y el fondo del ojo, le dijo a los padres que la cabrita tenía trizado el hígado y que por esa brecha se habían escapado los malos humores. "Se le instalaron en el pecho y en la garganta y por eso no puede respirar bien. Tiene que dormir con la ventana abierta porque el aire de la noche viene cargado de polvo de luna nueva, que es la mejor vitamina para los pulmones. También hay que darle agua de pozo fría, pero de pozo que tenga rana en el fondo, porque el jugo de rana viva también es bueno para respirar, por eso los batracios se pasan la vida bajo el agua y no se mueren", recetó el chanta. La niña llegó desfalleciente a la consulta y falleció instantes después, a pesar de los esfuerzos del médico por reanimarla. En el lugar se constituyó personal de Carabineros y de la Policía de Investigaciones, que realizó los procedimientos de rigor para informar a la Fiscalía. Una vez certificado el deceso, los restos de la menor fueron enviados al Servicio Médico Legal de Ovalle, para practicarle la autopsia y determinar con claridad la causa basal de su muerte. Carlos Flores se mostró consternado ante lo ocurrido y expresó que la familia de la niña debió haber actuado con rapidez al advertir la gravedad de su estado, trasladándola directamente a la posta de urgencia del hospital local y no donde el curandero.
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