Lápices que no se quiebran, plasticinas con aroma a fruta, tinta alimenticia y calcetines antitranspiración son algunas de las novedades de la exhibición de útiles para la próxima temporada escolar, que busca hacerle un poco más entretenida la vuelta a clases a los pingüinos.
Entre los productos más cachilupi está un lápiz tinta para los arrepentidos e inseguros, que puede borrarse en 24 horas, y que sirve para todo menos para firmar cheques.
Además, por una sugerencia del Ministerio de Educación, la mayoría de las mochilas le llevan huinchas reflectantes, para reducir la tasa de accidentes escolares, que el año pasado afectó a 180 mil niños.
Pensando en los peques que se echan cualquier cosa a la boca, aparecieron lápices de colores con tinta alimenticia, que protege a los niños de cualquier intoxicación.
Para darle el último toque al uniforme, aparecieron las calcetas de fibra natural que chupan hasta la última gota de sudor.