Sin tomar en cuenta que las Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) han aumentado caleta entre la población joven, la Comisión Conjunta del Borde Costero de la Quinta Región decidió no autorizar campaña que pensaban hacer este domingo, en una playa de Reñaca, los cabros de la Corporación Chilena de Prevención del Sida.
De esta manera, el concesionario UDI y Opus Dei de la playa pituca, Jorge Araneda Philips, terminó por doblarle la mano a la Intendencia de la Quinta Región, que apoyó desde un comienzo la repartija de gorritos plásticos para el muñeco, como una manera de prevenir la propagación de las ETS.
Según los miembros de la Comisión que integran la muni de Viña, Carabineros y la Gobernación Marítima, la decisión se basa en que la orilla del mar no es el lugar más indicado para ese tipo de actividades, y por eso se sugirió a los cabros de la Corporación otros lugares como pubs discotecas y similares que funcionan después de las 22 horas, para hacer su campaña de prevención.
Según el comunicado oficial, la Comisión estimó que "no es conveniente" realizar una campaña de prevención del Sida en la playa "debido a que este último espacio tiene un carácter recreativo-familiar, en donde no sólo concurren personas con criterio formado, sino que mayoritariamente menores de edad".
Frente a este último punto, los profilácticos de la Corporación de Prevención del Sida afirmaron que ellos nunca han ido a hablar sobre sexo seguro y condones con los cabros chicos.