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| 21 de Febrero de 2003 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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Herido es encachado e inofensivo como las culebras de "Mekano" Por celos, galán más feo que un guarén desfiguró rostro de rival El herido -que según sus amigos es un buen cabro y hasta la noche del miércoles era el vivo retrato de Brad Pitt- es Roberto Alex Cisterna Fajardo, de 24 años, y permanece internado, en observación, en el cuarto piso de la Posta Central. Esta triste historia de amores desencontrados y celos corrosivos que ulceran los chunchules y recalientan los sesos de quienes los sufren, comenzó con el Año de la Cabra chino, cuando la joven Paulita Aurora (20) decidió darle un brusco golpe de timón al romántico velero de su vida y chutear a Andrés Marcelo Ugarte (20). Este pájaro estaba más repetido que Bush llamando a la pelea y, para colmo, no se lo podía quitar fácilmente de la vista porque vivía en su misma calle, que por esas inescrutables veleidades del destino se llama Las Dagas, en Pudahuel. Ugarte recibió como mamadera preparada con leche Purita Extra Calcio el chute y se puso verde cuando al poco tiempo vio a Paulita paseando extasiada con Roberto, su nuevo amor. Tras ese episodio, y sin que la pareja se diera cuenta, el tenebroso Andrés Ugarte inició el rodaje de una versión criolla de "Atracción Fatal" y comenzó a seguirlos por todo Santiago. Incluso se disfrazaba de almirante ruso para pisarles los talones cuando iban al Mall, donde era fácilmente confundido por guardia de seguridad. También pasaba horas inmóvil, como estatua humana, en Ahumada con Huérfanos, para observar el paso de su ex, onda que se le secaba la pintura y tenía que bañarse en aguarrás al regresar a su casa. Esto duró semanas, hasta que la noche del miércoles, luego de estar toda la tarde merodeando por el sector de Puente y Rosas comprando botones, hilo para bordar punto cruz, tocuyo, lana y palillos, observó que en la esquina de Teatinos una mirada intensa y penetrante que como rayo láser fundía para siempre las almas de la pareja. Entonces, tras un espasmo de ira, su corazón que ya era el de un chacal admitió su derrota y empuñando un puñal se abalanzó sobre su rival y le asestó una cuchillada que le partió el rostro desde la frente hasta el mentón. Enseguida, tras lanzar una tenebrosa carcajada -al mejor estilo del Doctor Mortis-, el cuchillero loco se perdió en la oscuridad de la noche.
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