De acuerdo a las estadísticas oficiales de decomisos difundidos por la Organización Mundial de Aduanas (OMA), Chile es considerado de bajo riesgo como país de tránsito de la droga.
"Chile representa apenas el 0,015 por ciento del tránsito global de drogas detectadas en incautaciones a nivel internacional", explicó José Luis Castro, Jefe del Departamento de Fiscalización de Drogas del Servicio Nacional de Aduanas. Esa cifra se traduce en que de dos millones y medio de decomisos a nivel mundial, sólo 37 de ellos cruzaron las fronteras chilenas o pasaron en tránsito por el país. Ese 0,015 por ciento corresponde mayoritariamente a cocaína, por lo general con destino hacia mercados más atrayentes como el europeo.
"No podemos tener la certeza de incautar toda la droga que pasa por Chile. De hecho, no hay ningún país que pueda decir que su control de fronteras es infalible", advierte Castro. Puntualizó que sería arrogante decir que se está solucionando el problema: "Sí estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para evitar que se utilice a Chile como ruta del narcotráfico mundial y, obviamente, también estamos preocupados de impedir que se intente ingresar mayores cantidades de droga para consumo nacional". Para lograr esos cometidos, Castro sostiene que es clave tanto la coordinación con los otros organismos fiscalizadores como la definición de perfiles de riesgo, los que se actualizan periódicamente. "Los parámetros se cruzan con la información de importaciones y exportaciones que registra el Servicio, y cuando alguna operación se acerca al umbral de riesgo peligroso, se decide la revisión física de la carga", agregó. A ello se suma el perfilamiento de pasajeros y, en el caso de las naves, el chequeo de información como las rutas, el origen y el destino de los embarques, las escalas que registra y la procedencia de los tripulantes.