Lento pero seguro está entrando a Chile la última novedad del año, el agua ozonizada. Esta pomada le trae una serie de beneficios para la gallada, desde la eliminación de bacterias de cualquier tipo de alimentos, hasta mejorar problemas cutáneos como el acné.
La papita, que además ayuda al sistema gastrointestinal, oxigena la sangre y relaja el sistema nervioso, ya ha instalado alrededor de cincuenta plantas en todo Chile, entre casas y empresas.
En los países desarrollados se usa en el sistema público desde 1906 y pretende entrar de a poco a Jaguarlandia, para que cuando los gringos vengan a Chilito y tomen agua de la llave, no se vayan por el guáter de tanto cloro y porquerías que tiene nuestro elemento vital.
Algunos puestos del Mercado Franklin, además de zonas rurales del país, ya cuentan con mini plantas de ozonización, principalmente porque les sirve para lavar los alimentos y purificar el agua de pozo que utilizan los sectores más alejados de la ciudad.
Susana Kellner, gerente general de Kellner Chile, única empresa en la fabricación de esta tecnología en el país, aseguró que ya le han planteado al Sesma la idea de ampliar este tipo de tecnología al sector público, aunque están conscientes de que el cambio sería a largo plazo, pues se necesita su buen billete para modificar el sistema actual que purifica a pura clorinda.