La magistrada (S) del Tercer Juzgado del Crimen de Ciudad Gótica, Verónica Sabaj, sometió a proceso por promocionar la prostitución de menores de edad a dos mujeres que proveían de pastito tierno a futres bacanes de Santiago, San Antonio, Valparaíso y Viña del Mar.
Carla Muñoz, de 31 años, y Ximena Olguín, de 28, domiciliadas en Pudahuel y Providencia, deberán continuar recluidas en el Centro de Orientación Femenina (COF) de San Joaquín. Se informó que arriesgan una condena de entre 5 y 20 años de cárcel.
Fuentes judiciales dijeron que las minas se habrían coludido para inducir a la prostitución a la niña de 13 años D.P.I.M. y ofrecerla a una secta de viejos depravados de San Antonio. El grupo está formado por un empresario químico y tres amigotes, quienes desde agosto del año pasado violaron en patota a la menor en un motel de ese puerto.
Las bacanales de sexo, alcohol y drogas eran "auspiciadas" por las dos mujeres procesadas y una tercera peuca conocida como la "Traficante", las que tenían contactos con el químico, a quien pedían una suculenta comisión por cada evento, pese a que ellas también participaban en las partusas sin poner ni uno.