CON VELO O SIN VELO: El chiste es antiguo y consiste en preguntarle a una novia si prefiere casarse "con velo o sin velo"; la consulta en el fondo encierra un sutil doble sentido lleno de humor, pues el "velo" está más ligado al verbo ver que al tul que cubre la cabeza de las novias. Al final de cuentas lo del "velo" se refiere a si la futura esposa ha visto o no desnuda a su pareja antes del matrimonio. Según una encuesta realizada entre más de cien novias chilenas, la mayoría se inclinó a casarse "con velo" o ya se había casado "con velo".
PELIENTO: En Chile tratar de "peliento" o "pelienta" es una forma despectiva, pero en ciertos casos, cuando cae con certeza, esta expresión suele ser justa; siempre que el personaje aludido sea muy "atorrante", ofensivo, vulgarote y "picante". En buenas cuentas, si el chilenismo se aplica bien, es adecuado; pero si es a diestra y siniestra, es discriminatorio.
LO BARATO CUESTA CARO: Tal modismo es ya un proverbio por la enseñanza y la verdad que encierra, pero a pesar de todo hay gente que se empeña en negar que ser "apretado" termina por perjudicar la calidad.