|
|
El dramático día después
 |
|
(Foto: Reuter)
|
|
COLIMA.- Sin más protección que un casco y un pañuelo en la nariz para evitar respirar polvillo, patrullas de cuates voluntarios removían escombros en esta ciudad, azotada por un violento terremoto grado 7,6 la noche del martes. La ayuda a quienes perdieron seres queridos, resultaron heridos o perdieron sus viviendas estaba empezando a llegar ayer. También la Cruz Roja estadounidense se declaró lista para asistir a sus colegas al otro lado de la frontera.
|
|
|