LA PERLINA: "La perlina" y "la radiolina" fueron los detergentes de nuestras abuelas que pretendían que las pilchas les quedaran como perla y además radiantes. Con "la perlina" le sacaban la mugre a los "pescobiles" y quedaban "pichocaluga". Pero esta marca, "Perlina" también se usó en ciertas provincias para denominar a personas aprovechadoras o "frescas" a quienes, por no decirles "los perlas", se aproximaba su actitud al nombre del famoso detergente que ya no existe, pues desapareció ante la avalancha de nuevos productos.
PRODUCIRSE: Está súper de moda este verbo, que viene del mundo de las comunicaciones y las artes visuales. Producir es una cosa y "producirse" es como prefabricarse. Antes decían que una persona era natural, simple y hasta deslavada. Ahora, si esa misma persona "se produce", se preocupa de su imagen, se viste bien, se maquilla, procura lucirse y figurar en la farándula.
EL VIEJO DEL SACO: Éste es el cuento más dañino de la niñez, pues los "cabros" crecen con temor y discriminación hacia ciertos adultos diferentes y solitarios. "El viejo del saco" era la frase de temor cuando los niños no comían.