- ¿"La Cuarta", la que defiende a las clientes de restoranes italianos?
- ¿Qué la pasó, madame? ¿Le sirvieron ravioles huecos?
- No me agarre para la palanca y escuche. Mi nombre es Juana y el miércoles en la noche fui con mi familia a "La Piccola Italia", un local ubicado en Vitacura cerquita de la Rotonda Pérez Zujovic.
- ¿Y...?
- Tras comer y disfrutar de ricas pastas, un garzón se mandó un numerito del porte de un buque. Al momento de darme el vuelto me trajo dos billetes de mil y ochocientos pesos en monedas. Como la atención no había sido mala, sin ser óptima, le dejé mil pesos de propina.
- ¿No me diga que el hombre encontró poco el billete?
- Más que eso. Me miró y me dijo: "¿Y los billetes?". Le indiqué que eran míos y lo que yo encontraba apropiado eran mil pesos. Y aquí viene lo increíble. Muy suelto de cuerpo me contestó: "Ahí había más de dos lucas y usted se las guardó", queriendo decir que yo me estaba quedando con su plata.
- ¿La acusó de ladrona?
- Así es. Lo que él pensó equivocadamente fue que mis hijos habían dejado todo el billete y yo estaba guardándolo para mí. Una de mis hijas hizo el reclamo, pero sinceramente creo que ese tipo de personas desprestigian al conocido restorán.
- Se desubicó el pesado, pero una luquita es como poco. Yo dejo más en "El Marino".