Unos huevos enormes ha tenido el piloto Carlo de Gavardo para soportar las inclemencias de la geografía desértica africana y aunque prometió llegar entre los cinco primeros en el Dakar 2003, hoy asume que esas intenciones quedarán postergadas pa' otra ocasión, debido a que marcha en el séptimo lugar y ya no le queda fuelle para optar a algo más.
La de ayer fue una etapa especial súper peluda para el chileno, debido a la enorme cantidad de sectores pedregosos, debiendo disminuir considerablemente el ritmo de carrera, ya que sus brazos comenzaban a manifestar fuertes dolores en las zonas de las fracturas.
"Fue un día muy difícil, la mayor parte de la especial fue por terrenos pedregosos y metro a metro se hacían más intensos los dolores en las muñecas y la zona del brazo donde tengo las fracturas. Frente a ello decidí bajar el ritmo de carrera, pues estoy luchando en mi propio Dakar. No puedo competir contra nadie porque estoy a un ritmo mucho más bajo que ellos y ante eso debo luchar por tratar de buscar mis mejores posiciones".
De esta forma, el piloto chileno se ubicó en la decimosexta posición con un tiempo de 3 horas 29 minutos y 30 segundos, llegando a 29 minutos y 16 segundos del franchute Richard Sainct, quien nuevamente ganó la etapa del día y se perfila como el ganador de la presente edición.
"Voy a irme tranquilito a partir de ahora, ya que no tengo la fortaleza ni el físico para pelear con los pilotos que van en la delantera, pero eso no quiere decir que no vaya a aprovechar los errores de los que van más adelante, pero no me voy a matar por ello", señaló La especial de mañana se correrá desde las ciudades egipcias de Luxor hasta Abu Rish con un total de 477 kilómetros de especial.