Con una sonrisa de oreja a oreja y el pecho más que hinchado están los funcionarios del Instituto Nacional del Cáncer, luego de que el Ministerio de Salud y el Centro Nacional de Productividad determinaron que el hospital es el más grosso en términos de gestión y esfuerzo.
La cartera de Salud desarrolló el primer "Programa de Excelencia" en 57 hospitales para cachar en cuál están los galenos que verdaderamente se desloman trabajando, son solidarios y, de pasada, buena onda, además de analizar con lupa el nivel de gestión integral.
Tras aplicar un lote de criterios de medición, el 20 de diciembre pasado el jurado entregó su veredicto: El centro oncológico la lleva, sobre todo porque los pacientes están sobrados de cariño y los funcionarios se han puesto las pilas para mejorar la gestión clínica.
El tarro con más duraznos del Instituto, Rodrigo Castillo, se mandó las partes con el tremendo premio y verseó que más que caleta de plateada, los hospitales públicos necesitan profesionales y técnicos organizados y con la voluntad para mejorar las condiciones de atención.
Castillo contó que hace dos años se aplicó el mismo modelo en el centro hospitalario, sin conseguir los resultados que esperaban. Pero, aseguró, "la experiencia anterior nos sirvió mucho para mejorar nuestra gestión".