En Copiapó cayeron redonditos otros dos patos malos que el 21 de febrero del año pasado apretaron cachete desde la cárcel de Calama, junto a otros 25 malacatosos.
Se trata de los hermanitos Juan Alberto y Alberto Eugenio Navarro Marín, quienes fueron laceados por funcionarios de la Policía de Investigaciones de la Tercera Región.
Los palanganas fueron arrestados mientras realizaban un choreo junto a un cómplice, quien resultó herido a bala. Su maldita identidad no fue dada a conocer y no se ha informado si salvó el pellejo o está listito para ir a asarse a la parrilla de Don Sata. No se registraron policías ni civiles heridos.
La recaptura de los antisociales se concretó tras arduos trabajos de inteligencia que los detectives realizaron en la Región de Atacama.
Los pericotes quedaron a disposición de los tribunales, desde donde serán enviados por encomienda al penal calameño, donde los están esperando con los brazos abiertos.