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| 16 de Enero de 2003 | |||
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Ella tiene 77 y casi se va de espaldas el loro al verlo Se reencontró con su mami tras 57 años de separación Esta choriflaite historia se produjo en Santa Cruz, gracias al empeño que pusieron los ágiles sabuesos de Investigaciones para ubicar a la madre, a pedido del ya crecidito hijo. Marcos Vidal, asistente de la poli civil con asiento en Melipilla, contó que, junto a su colega César Ugalde, recibió, el 28 de diciembre pasado, el encargo de Pedro Morales Cruz, de 60 años, de buscar por aire, mar o tierra a su mami, la cual le perdió el rastro cuando tenía apenas 4 pepas. Ambos ya llevan 3 calendarios en esa pega y tienen el récord de 32 reencuentros exitosos. En 1947 el hombre vivía con su madre, Casilda Pizarro Cruz, quien en ese entonces tenía 21. Por ese entonces la situación entre la mujer y su esposo marchaba a duras penas, por lo que la separación fue inevitable. Pero el padre de Pedrito, en un arranque de amor a la fuerza, llegó a la casa y se fue con el menor, quedando su madre en la mayor desesperación al ver que su peque se alejaba y no podía darle alcance. A los 11 años, el jovenzuelo Pedro perdió a su padre, por lo que quedó a la deriva. Prácticamente se crió en la calle. En Santiago creció y se transformó en un mini empresario. Se casó y crió a dos hijos. Pero el dolor de no saber más de su madre permaneció oculto en su cuore. La buscó, pero no dio con su paradero. Sólo recordaba pequeños trazos de su infancia con ella. Cansado y ya entrando en la tercera edad, pidió ayuda a Investigaciones. Vidal y Ugalde viajaron hasta Santa Cruz, donde lograron dar con la casa de la ahora doña Casilda, quien lleva a cuesta 77 años y la responsabilidad de ser madre de 5 hijos de entre 38 y 53 pepas y nona de caleta de nietos. Cuando supo que su hijo perdido la buscaba, rompió en llanto, pero también en algo de nerviosismo, porque era su secreto mejor guardado. Ahí recién rocharon en su familia por qué, para cuando se festejaba San Peyuco, ella se ponía tan triste. Para callado, lo buscó, pero nada. Felizmente, ayer se produjo el reencuentro. Pedro Morales, acompañado por su esposa e hijos, acudió a la cita programada en Santa Cruz. "Fue un reencuentro tan emocionante y lleno de sentimientos. Todos lloramos al ver que madre e hijo se abrazaron y se pidieron perdón mutuamente por veinte minutos", dijo, todavía con una lágrima en la garganta, el ágil Vidal.
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