CURICO.- En un seriote problema de higiene ambiental se han convertido las palomas que en cantidades industriales vuelan y revuelan en el sector céntrico de esta ciudad, especialmente en la Plaza de Armas, y que han tomado como domicilio permanente los techos y entretechos de los edificios y casas antiguas.
La sobrepoblación de estos pajaritos está poniendo en riesgo hasta la salud de las personas, según fuentes medioambientales, ya que pueden provocar enfermedades como la citacosis.
Por esta razón, para una buena parte de los curicanos las palomas ya no son un hermoso "símbolo de paz" sino que más bien un problema.
También se les sindica como las causantes de los malos olores que inundan algunos sectores céntricos, especialmente por la acumulación de fecas que han depositado en los entretechos de las casas elegidas para dormir. Mención aparte, según la barra de la ciudad de las tortas, el el bochinche que meten con sus arrumacos cuando se junta un lote más o menos importante.
La situación tiene con las pepas abiertas a las autoridades sanitarias, aunque aclararon que no se trata de una plaga. El subdire de Higiene Ambiental de la Región del Maule, doctor Sergio Jara, dijo que en algunos lugares públicos, como en el Hospital Base de Curicó, fue necesario colocar un repelente para ahuyentar a los pajaritos. Pero también explicó que por ser una especie protegida, no se pueden matar y sólo se puede recurrir a dos tipos de químicos que existen en el mercado, con los que se evita que vuelvan a posarse sobre los lugares donde se echa. En todo caso, aclaró que esa es tarea de cada ciudadano que desee mantener su vivienda libre de focos de insalubridad, porque el Servicio de Salud del Maule no tiene contemplada ninguna acción para controlar la sobrepoblación de palomas.