En la escuela San Rafael de Pan de Azúcar, enclavada en el puerto pirata de Coquimbo, sonó la campana de inauguración para una sala de padres y apoderados que es un chiche, con espaciosa infraestructura de 32 metros cuadrados y de uso exclusivo, a un costo cercano a los 3 millones de pesos.
La movida contó con la presencia del alcalde de Coquimbo Pedro Velásquez, caporales de la Dirección Provincial de Educación, docentes superiores de otros establecimientos, papurris, apoderados y cabros mateos.
A nombre del Centro de Padres, Gladys Maldonado destacó el esfuerzo y el desvelo que se hizo necesario para concretar una idea de muchos años, señalando que "esta es la muestra que, de la mano, podemos hacer mucho por la escuela de nuestros hijos. En estas cuatro paredes está el esfuerzo de todos los padres y apoderados, por lo tanto, para ellos, mi agradecimiento, que creo es el sentir de lo que nos reúne en Pan de Azúcar".
El alcalde Pedro Velásquez reiteró su compromiso de estudiar la posibilidad de financiar el mejoramiento de la fachada del establecimiento, y dio énfasis a la labor que han realizado todos los involucrados e.