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| 02 de Diciembre de 2002 | |||
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Cuática por rucia teñida tuvo como epicentro Fuente Suiza: Cuatro heridos, tres de bala y otro tajeado Curados se agarraron a tiros en schopería de Plaza Italia
La sangre llegó al río cuando los equipos de borrachos, que estuvieron toda la nochecita poniéndole entre pera y bigote, onda "27 horas de chupeta", se echaron la tremenda foca y se agarraron a aletazo limpio al interior de la Fuente Suiza, según testigos, por una rucia teñida que les estaba moviendo la canasta Como los pickles de ambos piños ya estaban afirmados en el hipo, la mocha se trasladó a la calle, donde los gladiadores se batieron a duelo con lo que tenían a mano. De acuerdo a lo declarado por Gabriel Jaramillo, quien bajaba un shopito matinal cuando quedó la zorra, Alvaro Javier Sandoval Vergara fue quien pegó el primer y único cornete. Su víctima reaccionó altiro, sacó un machete y le hizo un corte desde la mandíbula hasta la oreja, dejándole la paila colgando. En ese momento ardió Troya, ya que todos los curados se levantaron, incluso las minas, y dos pericos salieron persiguiendo pistola en mano a otro par de sociates que huyó en dirección al sur. Se escucharon seis tunazos, dos de los cuales impactaron a Gabriel Alejandro Sánchez Pérez, de 21 años, y Miguel Angel Morales Pérez, 23. Ambos recibieron sendos tunazos en el abdomen que los tienen en estado grave. El más malito es Morales, ya que la herida fue sin salida de proyectil y está con peligro de muerte en el Hospital del Salvador. Marcos Lusso, comerciante del sector, los vio caer y llamó a la ambulancia. Con los ojos como Condorito por la impresión, dijo que "al segundo (Morales) se le salieron las tripas, se puso pálido y tenía los ojos blancos". El autor de los disparos, quien no fue identificado, intentó apretar cachete por la Alameda hacia el centro, pero fue interceptado por detectives de la Brigada Antinarcóticos que en esos instantes pasaban en un furgón por el lugar. "ˇAlto en nombre de la ley"!, le dijeron al pistolero, quien no los pescó. Entonces fue que a los sabuesos no les quedó otra que pararlo disparándole a las piernas, e hicieron blanco en ambas. El compadre quedó internado para la corneta en la Posta Central, igual que el muñeco que quedó como taza y Sánchez Pérez, otro de los baleados.
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