Hasta "La Cuarta" llegó Juan Leonidas Jaque Orellana, 59 años, carné 3.982.906-1, para denunciar que la muerte de su hijo Juan Manuel Jaque Andrade, 37, mecánico, casado, tres hijos, se debió a una negligencia médica y a la mala atención de urgencia. Con lágrimas en los ojos, contó:
- El lunes 14 lo operaron de un cáncer a la tiroides en el San Borja Arriarán. Lo dieron de alta el miércoles, le retiraron los drenajes que servían para descongestionar de sangre el cuello y lo mandaron para la casa.
- ¿Cómo quedó?
- Mal. El jueves empezó a hincharse, la cabeza se le infló como globo, así que lo llevé en mi auto al consultorio San José, de la villa Robert Kennedy, Estación Central, donde vivimos. ¿Me va a creer que no había nadie atendiendo?
- Chuta, ¿y qué hizo?
- Yo mismo le puse una mascarilla de oxígeno, porque se estaba ahogando, pero una auxiliar me echó del módulo y se quedó con él. Murió poco antes de que llegaran de la Posta Central. Alcanzaron a resucitarlo y no sé como se enteraron en el hospital y pidieron que se lo enviaran de vuelta.
- Aaaaah, ¿y por qué?
- Seguramente para tapar algo sucio. Querían volver a operarlo, pero no hubo caso, falleció de todas maneras. Me entregaron el cuerpo el martes 22 y lo sepultamos al otro día en el Parque del Sendero. Dejó hijos de 15, 9 y 2 años...
- ¿Y qué piensa usted?
- Que no debieron darle el alta. Tampoco me explico cómo no hay personal en un consultorio en día de semana. Me querellé por homicidio simple en el Noveno Juzgado del Crimen y no descansaré hasta que se haga justicia. Mi fono es el 741-25-78 y, por favor, ponga esta foto de Juan Manuel.
- Por supuesto. Y nuestro sentido pésame.