Sórdido fue el caso de Sebastián Squadrito, un hombre que antes era mujer que conmocionó con su caso a través de las páginas de La Cuarta, cuando el miércoles 25 de octubre de 2000 se hizo pública en Viña del Mar la disputa que mantuvo con su hija, Roma Squadrito, por la tuición del hijo de ésta, Damián, de 4 años.
Durante 50 días el abuelo-abuela y su primogénita, Roma, de 25 años, se atacaron mutuamente y descalificaron a través de la prensa, mocha que terminó el jueves 14 de diciembre, cuando efectivos de Investigaciones dieron con el paradero del abuelo-abuela y devolvieron a Damián a los brazos de su madre.
El calvario de Roma Squadrito comenzó luego de tener un hijo, cuando estudiaba Diseño en un instituto viñamarino. Buscó refugio junto a Damián en la casa de su madre, de nombre original Norma, quien los acogió.
Pero Norma había cambiado de sexo en 1990, inscribiéndose legalmente en el Registro Civil como Sebastián Andrés Squadrito Nieto.
La justicia falló en favor de la madre biológica y tras intensa búsqueda de los sabuesos el menor fue devuelto a Roma el 14 de diciembre del 2000.