La cúpula del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) se fugó cinematográficamente desde la Cárcel de Alta Seguridad, a bordo de un canastillo blindado colgado de un helicóptero, que los pasó a buscar a las 3 y media de la tarde del 30 diciembre de 1996.
Los subversivos que huyeron fueron Ricardo Palma Salamanca y Mauricio Hernández Norambuena, condenados a cadena perpetua como autores materiales del asesinato del senador Jaime Guzmán; Pablo Muñoz Hoffman y Patricio Ortiz Montenegro, procesados por diversos delitos, entre ellos el secuestro del empresario Cristián Edwards del Río.
El helicóptero los dejó en una de las canchas de fútbol del Parque Brasil, desde donde una station wagon Subarú Legacy los sacó del lugar.
Los extremistas portaban armamento de guerra de largo alcance (fusiles M-16), lo que impidió a los gendarmes del penal evitar la fuga, ya que sólo portaban subametralladoras UZI.
El entonces ministro del Interior, Carlos Figueroa, informó que el helicóptero despegó desde el Aeródromo de Tobalaba a las 12:51 horas y fue arrendado para un supuesto viaje a las Termas de Chillán. El piloto, el capitán de Carabineros José Daniel Sagredo, fue encontrado a las 13:10 horas, esposado, amordazado y con sus anteojos tapados con cinta adhesiva, en una casa abandonada del sector El Estero, 18 kilómetros al norte de la comuna de Las Cabras, en la Sexta Región.
Los ocupantes de la aeronave, tres mujeres de origen norteamericano y dos hombres con acento argentino, tras cumplir su cometido regresaron al helicóptero y volvieron a Santiago a buscar a los mayonesos.