Un burrero chileno, cuya identidad no ha sido dada a conocer, cayó en manos de policías bolivianos cuando intentaba salir desde Santa Cruz con ocho kilos de cocaína "negra" o "invisible", nombres con que se conoce una variedad de la droga que se caracteriza por su alta pureza, no tener olor y no reaccionar a la prueba de los reactivos químicos. Esto último, además de conferirle un alto valor en el mercado, hace muy difícil su deteccción.
El director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), Jorge Aguila, dijo que el detenido cantó que la pichicata la traía del Perú y que su destino era Paraguay y Brasil. Estaba camuflada como cartón prensado en una maleta de doble fondo.
Los agentes bolis iniciaron sesudas investigaciones ante la posibilidad de encontrarse frente a una mafia con grandes conexiones y recursos para generar un producto como el incautado.
El jefe policial verseó que "se supone que ésta es una droga que ningún reactivo ni tampoco un perro puede detectar, por lo tanto es más fácil de introducir en cualquier parte".
Según la FELCN, la coca "invisible" fue inventada por las mafias rusas para eludir los sofisticados controles y hacerla circular en Estados Unidos, España, Asia e Italia.