|
|
| 13 de Noviembre de 2002 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Joven mecánico de Maipú dio la vida por su pequeña Pereció triturado por micro al salvar de atropello a su hijita
El hombre que se convirtió en héroe fue identificado por Carabineros como Oscar Mauricio Zubicueta, de 25 años, mecánico, quien dejó de existir a las 20:30 horas del lunes, frente al Nº 2057 de la calle Las Naciones. Regresaba de comprar el pan para las onces junto a su hijita mayor, María José, cuando la pitufita se le soltó de las manos y corrió hacia la calle. Cuando la menor cruzaba la calzada, la máquina 404 del recorrido 231 "Maipú-Las Condes" venía a guardarse a la garita, por lo que Oscar Mauricio no lo pensó dos veces para salvar a su hija. En una maniobra apresurada, el hombre alcanzó a tomar del brazo a su hija y la tiró violentamente hacia la vereda, lo que evitó que la menor fuera alcanzada por el microbús. Sin embargo, y debido a que el chofer Waldo Jara venía a alta velocidad, no alcanzó a detener la marcha y arrolló con las ruedas traseras a Oscar, cuya cabeza fue triturada. Milagrosamente, María José sólo resultó con una lesión en la clavícula, causada por el tirón, y fue llevada al Hospital San Borja-Arriarán. Oscar Zubicueta dejó a su esposa, Pamela Ziebrecht, y sus dos hijos María José y Mauricio, de un año y medio. Era el mayor de cuatro hermanos y hace la misma cantidad de años que se había casado. Era mecánico, pero actualmente trabajaba en una fábrica recicladora de aceite de motor. "Era un hijo ejemplar, buen padre y hace poco se había cambiado de casa. Dios quiso llevárselo, así que sólo queda resignarse y pedir por su esposa y sus hijos", dijo su padre, Germán Zubicueta. El micrero fue detenido por carabineros de la 52ª Comisaría Rinconada de Maipú y puesto a disposición del 20º Juzgado del Crimen de Santiago. En cuanto a la menor, ayer en la tarde fue dada de alta y regresó en la casa de sus abuelos maternos, justo cuando su padre era ingresado en el cajón para velarlo.
|
|