CHILLAN.- Con honores y el patio principal de la Segunda Comisaría de Carabineros de esta ciudad fue sepultado "Oso", uno de los cinco ovejeros alemanes integrados a la Unidad de Guías de Perros Policiales.
Una insuficiencia cardíaca, de acuerdo al parte médico, terminó con sus días cuando recién había cumplido ocho añitos.
"Oso" era eficiente y madrugador. Salía a las siete de la mañana y volvía a las 15:00. También hacía servicios nocturnos en terminales de buses y otros sectores.
Visiblemente conmovido, el cabo primero, Marcelino Febres, quien fue su amo durante casi seis años, confesó que con "Oso" vivió años de sacrificio, diferentes procedimientos, buenos, malos, regulares, penas y alegrías que se comparten con el mejor de los amigos... Juntos trabajamos en la detención de delincuentes, controles en los estadios, robos, asaltos, patrullajes como parte del Plan Estrella, presentaciones a colegios, jardines infantiles y a beneficio de instituciones. Fueron muchos años compartiendo y cuidándonos mutuamente, por eso ahora lo voy a extrañar mucho".
Durante la emotiva ceremonia de despedida al can, el cabo Fabres le dejó una corona de claveles rojos y blancos sobre la caja en que descansaba el animalito. Luego, el mayor comisario de la Segunda, Luis Quitral, hizo entrega de la capa institucional del noble perro a su amo.
"Estamos hablando de la pérdida de un carabinero más, dijo el mayor Quitral, y hemos tomado la decisión de enterrarlo en el patio de nuestra unidad en respuesta a una opinión generalizada de nuestro personal, para tenerlo cerca en el recuerdo".