Noventa millones de pesos caerán del cielo para dejar como Dios manda a la iglesia de San Francisco, monumento histórico más antiguo de Chilito y sede de la primera orden religiosa que se instaló en el país.
El temporal que en mayo azotó la zona central dejó en evidencia el mal estado de la techumbre de la construcción colonial: Filtraciones, bajadas obstruidas y sus antiquísimas tejas corridas, lo que pone en riesgo a toda la iglesia.
Esa situación preocupó al ministro de la Vivienda, Jaime Ravinet, tanto así que a principios de junio hasta interrumpió una misa para constatar los daños.
Junto a la dirección de arquitectura del MOP, el Consejo de Monumentos Nacionales y la Corporación del Patrimonio ayer anunció que el Estado y Privados se pondrán con 90 guatones para la restauración.
Cuando pase el invierno, se restaurará todo el techo, pero sin manosear la estética original. "Sacaremos las tejas y haremos una techumbre totalmente nueva, con tecnología de ahora, pero pondremos las mismas tejas para no perder la esencia", explicó el arquitecto del Minvu, Enrique Barros.