En pie de guerra y desilusionados de que su salud se vea postergada por el vil billete, están los vecinos de la villa Los Jardines de Lo Prado, después de enterarse por casualidad de que les chantarán una antena celular en el estadio, frente a sus casas y sus propias callullas.
Cabreados con la situación, ayer agarraron letreros y salieron a reclamar contra la decisión, que ya estaría oleada y sacramentada por la muni que, como mucho, desplazó unos metros la ubicación. Originalmente iba a ser colocada en la esquina de Los Alerces, pero luego fue cambiada hacia Los Copihues, casi como una burla, se quejaron.
Según explicó Rosa Fernández, recién la semana pasada supieron del contrato con Smartcom PCS para poner la guarifaifa, por cuanto los trabajos comenzaron de noche. Al requerir una explicación al alcalde Santiago del Campo, les respondió que la comuna recibiría 200 lucas mensuales por diez años, y que no había vuelta que darle, lo que caldeó los ánimos.
Recordaron que un estudio de la Universidad de Santiago da cuenta de los daños de estos aparatos sobre la gente. En la mayoría son tatas que sobreviven con marcapasos, by-pass y audífonos, sin considerar el alto número de achaques, como cáncer, hipertensión y otros males que, aseguran, aumentarán con la famosa antenita.
Para rematarla, sus viviendas están situadas muy cerca de la Avenida Las Torres, que debe su nombre a las torres de alta tensión que la atraviesan, y en una zona altamente contaminada, por lo que no ven cómo hacerle el quite a alguna enfermedad de las muchas que existen.
"Aquí hay mucha gente enferma, y un colegio. Eso nos tiene muy dolidos porque ni siquiera nos avisó", señaló la abuelita Emilia Espinoza.