En el Ministerio del Trabajo aterrizaron ayer los representantes de 35 jóvenes que habrían sido pasados por el aro por una empresa captadora de tarjetas de crédito, la que -según ellos- les prometió un contrato con sueldo 120 lucas y al final sólo les pasó unas monedas que apenas les alcanzaron para la micro.
Junto el capo del Instituto de la Juventud (Injuv), Eugenio Ravinet, los lolos encabezados por Paola Kempfer batieron la lengua con el subse del Trabajo, Yerko Ljubetic, a quien le contaron que la firma Vera y Cía., ubicada en Las Condes, los hizo huevo de pato.
Paola relató que en promedio cada uno entregó 100 solicitudes de tarjetas, de las cuales cerca de 80 fueron rechazadas. "Pero a muchas personas como mi mamá, cuya solicitud fue rechazada, igual le llegó la tarjeta, o sea jugaron a los bandidos con nosotros", piteó.
Ljubetic sostuvo que la Dirección del Trabajo mediará en este tete para que estos cabros no comiencen su vida laboral con la pata izquierda.
Agregó que buscarán la manera de poner un filtro en las ofertas de pegas en las oficinas municipales de colocación, para que estos hechos no se vuelvan a repetir.
Karina Vera, contadora de Vera y Cía., anunció acciones judiciales contra el Injuv "por falsear los hechos", y planteó que "nunca hubo contratos con sueldo base, sino que a honorarios y sobre la base de cumplimiento de metas, con 180 solicitudes por persona". Indicó que muchos trabajadores no laboraron el mes entero, "por lo que mal podríamos pagar lo que dicen que se les debe".