Varios de los más importantes distribuidores de combustibles se fueron al chancho de la noche a la mañana. Luego que la Enap tranquilizara a la gallada diciendo que los precios no iban a sufrir variaciones, los frescos alzaron la gasolina y el petróleo al punto de dejar a los clientes más tembleques que aval de trapecista.
Entre 8 y 20 pesos sobre el precio del martes amanecieron ayer las tarifas de gasolinas en las distintas bombas de Santiago. Aunque el alza fue generalizada en el barrio paltón, en al centro los precios aumentaron caleta sus diferencias, encontrando por ejemplo una variación en la bencina de 93 octanos de 46 pesos entre la Esso de Los Conquistadores con Santa María y la Shell de Matucana con Santo Domingo. De ese toque.
El dire regional metropolitano del Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), José Roa, llamó a los automovilistas a comprar en los servicentros que tengan precios más bajos, para darles un escarmiento a las distribuidoras que subieron sus precios porque se les antojó.
Roa manifestó que si el fenómeno responde a un hecho casual o a una alza concertada entre los servicentros, ello lo deberá investigar la Fiscalía Nacional Económica. Pero de que el golpe fue bajo... lo fue.