Aparte de ser malas pulgas y agilado con las mujeres, a las que les da de probar las caricias de sus puños de vez en cuando, Mike Tyson también es requete porfiado, ya que a pesar de que Lennox Lewis hace poco le sacó cresta y media, sin apelación, por la disputa del título de los pesos completoides, igual pascual quiere ir por la revancha o, más bien, por lo que los expertos anticipan como una nueva zapatería.
La pelá de cable del "carnicero" del Bronx se basa en una cláusula del contrato que firmó cuando se las vio con el británico Lennox Lewis y en donde se establecía que en caso de que le sacaran la contumelia habría la opción de una revancha.
Sin embargo, el gran dramón que funa las pretensiones de Tyson es que, después que recibió la dosis, nadie quiere auspiciar una nueva pelea del negro más brígido del boxeo de los últimos tiempos. Onda, que verlo arriba del ring hoy por hoy causa menos gracia que bailar con la hermana.
Para más recacha, hoy justamente Mike apagará la 36 vela de su torta y, como se sabe, en el mundo de los puñetes los años no pasan en vano, así que por lo teclo los que se ponen con la platita tampoco quieren invertir. Menos aún, cuando quedó demostrado que por lo contundente de la paliza que le brindó Lewis, Tyson ya está para los pañuelitos blancos.
De todos modos, las cadenas de cable que poseen los derechos de Tyson y Lewis, respectivamente Showtime y HBO, están haciendo encuestas pa' cachar si a la gallá le tinca ver un nuevo combate entre ambos.