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| 28 de Junio de 2002 | |||
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Tercer ataque de violador en serie fue contra ejecutiva bancaria y su pololo universitario Víctimas del "Sicópata de La Dehesa" podrían llegar a 4: Policía analiza un nuevo expediente
La información trascendió luego que se supo que el delincuente que el 15 de mayo pasado atacó a una pareja -una ejecutiva de cuentas bancaria y su pololo universitario-en un departamento del segundo piso del edificio ubicado en calle Rosal 335, frente al Cerro Santa Lucía, en el barrio Lastarria, es el mismo que actuó en La Dehesa y Vitacura. Según el peritaje de ADN realizado por el SML, en calle Rosal actuó el mismo bellaco que ultrajó a V.Z.A., de 44 años, y a su hija de 18, en un exclusivo condominio de Camino El Huinganal el 5 de junio, y que meses antes golpeó y violó a una dueña de casa, en presencia de su esposo, en un domicilio de la calle Padres Las Casas, en Vitacura. En informe está en poder del titular del 31º Juzgado del Crimen, Carlos Carrillo, quien ayer recibió en su despacho al jefe de Brigada Investigadora de Robos, Mariano Rojas, que le entregó en último informe de Investigaciones. Por su parte, la jueza Eleodora Domínguez interrogó nuevamente en dependencia del 33º Juzgado al matrimonio chileno-argentino de Vitacura. Analizando el perfil del delincuente, de acuerdo al relato de las víctimas, la policía ha variado sus primeras hipótesis sobre el móvil -venganza, resentimiento y hambre de sexo- y hoy está segura que se trata de un delincuente habitual, asaltante y monrrero, que viola por oportunismo.
El caso RosalMauricio Ruiz, que gerentea un negocio de venta de cachureos computacionales en el departamento 14 del primer piso del edificio de calle Rosal, fue quien descubrió a las víctimas del asalto cuando llegó, a las 8 de la mañana, a abrir su negocio.Al ingresar al pasillo, el comerciante fue atraído por un lastimero pedido de auxilio. Al asomarse a la escalera observó, sentada frente a la puerta de su habitación a Paola, quien vestía sólo con enaguas y estaba en estado de shock. "Me pidió que la ayudara. La levanté y la llevé al living donde escuché que otra persona reclamaba ayuda. Fui hasta el dormitorio y allí encontré, de bruces sobre la cama, a la pareja de la mujer. El joven estaba desnudo, tenía una camisa sobre la cabeza, a modo de capucha y estaba amarrado. El delincuente cortó las lienzas de las cortinas y el cable del teléfono y con ellos lo ató de pies y manos. Pasó uno de los cables por el cuello y luego lo anudó en sus pies, pasándolo sobre su espalda. Con la misma cuerda le inmovilizó las muñecas. Un amarre que usan los sádicos que practican el sexo duro. Estaba semiarqueado y al borde de la asfixia", dijo a La Cuarta Mauricio Ruiz, quien la tarde del miércoles fue nuevamente interrogado por la policía. Según el comerciante, en medio de sollozos la mujer le relató a su madre que el canalla la había violado. Antes de huir con la chequera, los documentos, dos celulares, un sandwich de jamón y un bolso con ropa de sus víctimas, el maldito cortó la luz del departamento. El delincuente, según la bancaria, ingresó hasta su dormitorio por la ventana que da hacia un patio de luz. Para hacerlo, tuvo que haber seguido un curso de andinismo con "El Hombre Araña". Según Ruiz, el sujeto pudo ser parte de una pandilla de tres gatos de campo que esa misma madrugada intentó colarse a un departamento situado a los pies del suyo, en calle Merced. Incluso hubo un frustrado operativo policial para intentar capturarlos.
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