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| 16 de Junio de 2002 | |||
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Científicos descubrieron fenómeno sólo en década de los '80 Cinco mil años librando piolita...
Fue bautizado de esa manera por unos pescadores peruanos que se dieron cuenta que cada cierto tiempo, la anchoveta en los meses de diciembre era más pequeña y coincidía con la Navidad, cuando se celebra el Nacimiento del Niño Dios. Por cierto, esos meses de diciembre en que decrecía ostensiblemente su tamaño, el tiempo y San Isidro se dejaban caer con inusitada violencia, lluvias torrenciales, anegamientos, pérdida de vidas humanas y destrucción de terrenos y plantaciones agrícolas. En la década del setenta y en forma local, científicos latinoamericanos, es decir, chilenos, peruanos, ecuatorianos y colombianos, comenzaron a estudiar a "El Niño". Con el tiempo y el evento 1982-1983, lo que había constituido sólo una corriente oceánica bautizada como "El Niño", con las investigaciones satelitales y fenómenos que ocurrían en otros lugares del mundo, a miles de kilómetros de distancia, se descubrió que el evento no sólo producía efectos devastadores en Sudamérica. Mientras en las costas del Perú, Ecuador y Colombia las temperaturas del mar se elevaban por sobre los 3 ó 4 grados sobre el promedio y en la región central de Chile se producían inviernos extremadamente lluviosos, en Australia, Asia, Indonesia, Filipinas y Africa la sequía causaba estragos. Es tan incontrolable e impredecible "El Niño", que hasta hace dos semanas, los meteorólogos dedicados a observar con lupa el comportamiento del Océano Pacífico Ecuatorial no habían registrado un aumento de la temperatura en la zona.
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