Los diputados de la Democracia Cristiana Rodolfo Seguel y Edgardo Riveros anunciaron ayer que propondrán en la Cámara investigar las circunstancias que rodean la quiebra de Calzados "Calpany", cuyos 75 trabajadores se encuentran con sueldos y cotizaciones previsionales impagos y sin un peso por concepto de indemnizaciones.
Riveros señaló que la forma en que está terminando sus días la prestigiosa firma fabricante de tatos para pitufos huele muy rara, porque su fin no se debe a la baja en la venta de calzados, sino más bien a ene condoros en el área de gestión.
Un grupo de laburantes mantiene tomadas las instalaciones de la fábrica en la que tienen una olla común para poder alimentarse.
Pablo Bastías, presi del Sindicato Nº 1, afirmó que la situación del personal es dramática. "Hay muchos que no tienen qué comer ni cómo mandar al colegio a sus hijos", afirmó.
El billete que se adeuda a los trabajadores asciende a más de 300 millones. Por calillas impagas, un banco rematará la propiedad de la Avenida Einstein el 27 de junio próximo.